La sauna consta de una cabina de madera de tamaño variable que depende del número de plazas, con una puerta de vidrio para entrar y salir. Dentro de la sauna normalmente se colocan bancos para sentarse o estirarse durante el tratamiento además de, por supuesto, la estufa eléctrica para el calentamiento de la cabina.

Si está pensando en instalar una sauna finlandesa en su hogar, tiene que saber que todas las habitaciones pueden ser adecuadas para esta finalidad, tanto si son largas y estrechas como pequeñas y compactas, desde la bodega al altillo. Gracias a nuestra variedad de modelos y a la posibilidad de realizar saunas a medida, la sauna se adaptará al espacio disponible.

Por lo que se refiere a las instalaciones previas es suficiente disponer de una toma de corriente eléctrica tradicional. Pero será necesario comprobar que el número de KW a disposición para el equipo eléctrico doméstico consiga dispensar energía suficiente para alimentar la estufa eléctrica, cuya potencia depende del tamaño de la sauna.

Sería preferible, pero no obligatorio, disponer también en la habitación de una ventana o una claraboya, para poder ventilar la habitación después del tratamiento.

El tratamiento de la sauna prevé diversas fases y, al final de cada sesión, se recomienda estirarse sobre una tumbona o una butaca durante unos diez minutos, para relajarse y permitir que la presión sanguínea recupere sus valores normales, además de efectuar una ducha fría durante la fase de enfriamiento. Por eso sería cómodo disponer de una ducha en las proximidades de la sauna y un poco de espacio para dedicar al relax postratamiento.

De la instalación, aunque es sencilla y rápida, tienen que ocuparse instaladores especializados, que efectuarán una prueba de conformidad antes de que pueda empezar a disfrutar de los beneficios de la sauna.

Dedíquese un remanso de bienestar en su hogar con una sauna Effegibi equipada con cromoterapia y musicoterapia!